Antonio Calvo Roy: “Invertir en comunicación no es un gasto, es una inversión extraordinariamente rentable”
El presidente de la Asociación Española de Comunicación Científica opina sobre el estado del periodismo científico y su importancia en época de crisis, que es lo que sucede hoy en el continente europeo y en su país, con singular fuerza
Por Bernardita Skinner Huerta,
Representante Zona Centro
b.skinner@achipec.org
“Café del Hotel Abba a las 12″, propuso Antonio Calvo para facilitarme las cosas. Desde donde yo estaba, sólo debía caminar unos minutos por el conocido Paseo de la Castellana de Madrid, y llegaría al encuentro de este destacado periodista científico y ambiental que ha sido asesor de prensa de varios ministerios del gobierno ibérico, y que además preside la Asociación Española de Comunicación Científica, AECC.
A mi paso por La Castellana pude ver de cerca los rascacielos más grandes y modernos de España, cuatro torres que en apariencia contrastan con la crisis que se vive actualmente, pero que en verdad son su fiel reflejo. La más prominente, con 250 metros de altura, fue comprada por la institución financiera Bankia en unos €815 millones de euros en el 2007, en medio de la “burbuja inmobiliaria”, pero su valor hoy no supera los €300 millones, y de sus 45 pisos sólo se ocupan tres. Una escena reiterativa en un país donde se calculan unos 700 mil inmuebles vacíos por el mismo fenómeno.
Para nadie es novedad la situación que atraviesa España, el aumento de su deuda pública, sus tasas de desempleo históricas y los consiguientes recortes presupuestarios a todo nivel, incluida la ciencia que, progresivamente ha visto reducidos los fondos. De ahí la importancia de conocer el estado de la Comunicación Científica, en un país que ha sido referente mundial en los últimos treinta años y que ahora se ve en medio de esta delicada situación.
Ya en mi destino, me encontré con Antonio Calvo, quien me esperaba para tomar un café. Entre otras cosas, hablamos sobre su visita a Chile y a la Antártica en los años 90′, sobre el libro que escribió al respecto, y sobre el tema que nos convocaba: el Periodismo Científico.
¿Ha habido un retroceso en el periodismo científico en España debido a la crisis?
Sí, sin duda porque lo ha habido en los medios y el periodismo científico se hace en los medios de comunicación. Pero por otra parte, en este momento lo que hay es una doble vertiente, ya que las nuevas maneras de comunicar han hecho que sea mucho más fácil hacer divulgación científica, casi para cualquiera. Ello tiene la ventaja de que es muy accesible, y el inconveniente de que en algunas ocasiones se puede hacer sin rigor.
¿Qué está pasando en los medios?
La crisis que tiene la prensa es una crisis doble, la relacionada con la publicidad, que los medios se han quedado sin ella y eso hace que han visto reducidas sus tiradas y sus plantillas. Y aquellas especialidades menos relevantes a juicio de los editores, y entre estas el periodismo científico, en alguna medida ha caído.
Por otra parte, estos mismos periódicos tienen otra crisis de la comunicación en este momento en cuanto a los formatos: los periódicos hoy no saben qué quieren ser ‘de mayores’, no saben si van a seguir siendo de papel o no, no saben si las ediciones en Internet van a ser abiertas o cerradas, no lo saben en España y no lo saben en el mundo…no se ha encontrado el modelo.
Y esto ¿cómo lo perciben las audiencias?
Hay menos espacios habituales para hacer divulgación de la ciencia, aunque desde el punto de vista de la sociedad cada vez hay una mayor exigencia por la divulgación científica y por la formación científica. Estamos en una sociedad en la que se toman muchas decisiones, articuladas sobre conocimientos que con frecuencia no son de dominio público. Cuando hablamos del aborto, de terapias médicas; cuando hablamos de cambio climático, de transgénicos… de muchísimas cosas. Son debates que tienen fundamento científico y que muchas veces para la población en general, no sólo es desconocido el debate, sino la misma terminología.
¿Se puede hablar de una tradición de divulgación científica a la que quizás ya estaban habituados los públicos y la sociedad española en general?
Sí, hay una tradición aunque aquí no ha habido mucha divulgación. Hubo una gran explosión en los años 80′ con la llegada de la democracia; la ciencia, todo el sistema de ciencia y tecnología gozó de una época extraordinaria en la que por ejemplo, el incremento de inversión respecto al Producto Interior Bruto (PIB), fue muy notable y se vio también reflejado en el campo de la divulgación científica: casi todos los periódicos tenían suplementos de ciencia, se hacían más congresos, había más interés. Esto ya se vio afectado con la crisis de finales de los 90′ y ahora estaba recuperándose pero con muchísimos más formatos. Hoy hay muchos investigadores que tienen blogs, que tienen posibilidad de hacer divulgación de la ciencia, algunos mejores que otros.
Hay una iniciativa que en febrero cumplió cinco años que es muy muy interesante, y que además, por lo que yo creo, está siendo muy reconocida también en otros países de habla hispana, la agencia SINC (www.agenciasinc.es), que es de la Fecyt[i], es una punta de lanza de información muy recomendable.
¿Existe alguna política, o bien un consenso que exija a los investigadores divulgar los resultados?
No, esa es una de las peleas que tenemos. La Unión Europea exige a los proyectos dedicar un porcentaje cercano al 3 o 4% , precisamente a la difusión de los resultados científicos. Nosotros queremos que aquí pase lo mismo, y parece mentira que los investigadores, gente que trabaja con datos, gente empírica, no se hayan dado cuenta todavía de lo rentable que es invertir en comunicación.
Pero ahora que los investigadores se han visto afectados por recortes presupuestarios, ¿dónde queda la comunicación?
El problema es que la crisis está afectando a la ciencia de una manera notabilísima , no sólo a los salarios de los investigadores que en gran parte son funcionarios de la Universidad o del Consejo[ii], se han visto mermados sino los proyectos que estaban concedidos y que eran a tres años han aumentado a cuatro ‘porque sí’.
También en buena medida están reduciendo la participación de España en proyectos europeos, por lo tanto es un mal momento para decir: ‘oiga, tiene usted que gastar además, de lo poquito que le dan, en divulgación de la ciencia’. Y sin embargo es más necesario que nunca.
Pero en España tienen buenos ejemplos…
Tenemos el ejemplo de Atapuerca, un sitio arqueológico del norte de Burgos, donde se han encontrado muchísimos restos humanos de hace 800 mil años, de hace 150 mil, de muchas épocas distintas. Sus directores han invertido mucho en divulgación de la ciencia, todos ellos han escrito libros, han hecho documentales, han hecho de todo, y es sin duda el más exitoso de los proyectos científicos españoles. Esa divulgación les ha permitido tener, los últimos doce años, a doscientas personas excavando todo el tiempo, lo que cuesta un dineral. Y acaban de inaugurar un centro de investigación junto a un museo extraordinario, dedicado a reproducciones[iii]
Seguro que así han conseguido buenos auspicios…
Y tienen buenos auspiciadores gracias a la divulgación, es un dato empírico, demostrado, y muchos científicos no lo ven, que invertir en comunicación no es un gasto, es una inversión, y es una inversión extraordinariamente rentable, desde el punto de vista de volver a obtener fondos para continuar con las investigaciones: si quieres investigar más, tienes que contarlo mejor
Antonio Calvo nos remite a dos estudios sobre comunicación científica, partiendo por una encuesta de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología, FECYT [iv], en la que se demuestra el interés que tiene la gente por estas temáticas, y la insatisfacción que tienen de lo que reciben en los medios en general. (Ver RECUADRO 1)
El otro es un estudio reciente de la Fundación BBVA, del Banco Bilbao Vizcaya Argentaria, realizada en diez países, principalmente europeos, “que lo que pone de manifiesto es cómo se sienten de informados los ciudadanos y qué opinan sobre la información que reciben en los medios; lo que dicen es que indudablemente hay una demanda de información, probablemente producto de que estamos en una sociedad muy tecnologizada”, señala Calvo.(Ver RECUADRO 2)
Cuatro Torres Business Area o "Madrid Arena". Fotografía: www.elconfidencial.com/Los resultados de la encuesta se pueden revisar en http://www.fecyt.es/fecyt/docs/tmp/363174605.pdf
La encuesta se puede descargar en http://www.fbbva.es/TLFU/dat/comprension.pdf
Links Relacionados
[i] Fundación Española para la Ciencia y Tecnología
http://www.fecyt.es
http://es.wikipedia.org/wiki/Consejo_Superior_de_Investigaciones_Cient%C3%ADficas
[iii]Museo de la Evolución Humana
[iv]
http://www.fecyt.es/fecyt/docs/tmp/363174605.pdf
resumen de los resultados
Con destacado científico brasilero se inaugurará Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica

Este lunes 27 de mayo se inaugurará el Instituto Milenio de Neurociencia Biomédica BNI, centro que busca convertirse en un referente internacional para la exploración de la estructura y función del cerebro, tanto en condiciones fisiológicas como patológicas.
Dirigido por los Dres. Andrés Couve y Claudio Hetz, se especializará en el estudio de tratamientos y un conocimiento más profundo de los mecanismos de patologías como el Párkinson, Esclerosis Lateral Amiotrófica, Alzheimer, Esquizofrenia, entre otros.
Su trabajo estará asociado a una red de once laboratorios. Asimismo, la entidad se enfocará en capacitar y organizar una nueva generación de investigadores y clínicos en un entorno transdisciplinario, así como producir indagación de alto nivel transferible a la sociedad.
Para la presentación del centro se realizará una conferencia magistral del científico brasilero, Dr. Migel Nicolelis, experto en interfase cerebro – máquina. Ésta tendrá lugar el próximo lunes 27 de mayo, a las 9.30 horas en Aula Magna Dr. Gabriel Gasic de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, ubicada en Independencia 1027.
El invitado, autor del experimento que logró comunicar eléctricamente el cerebro de dos ratas localizadas en diferentes países, realizará una presentación sobre “La ciencia como agente de trasformación social”

II Encuentro de Investigadores/ as “Observando a Chile desde la distancia”
Por Lorena B. Valderrama
Becaria chilena, Doctorado en Historia de la Ciencia y Comunicación Científica. Universidad de Valencia
El II Encuentro de Investigadores/as “Observando a Chile desde la Distancia” reunirá a investigadores/as chilenos residentes en España, Francia, Inglaterra, Alemania, Bélgica, Escocia, entre otros países, quienes durante dos días debatirán sobre medio ambiente, educación, salud, desafíos digitales, desarrollo urbano, desigualdad, identidad, patrimonio y memoria.

Compartir el nuevo conocimiento que están generando los chilenos en el extranjero es vital en un mundo globalizado. Por esta razón, un centenar de investigadores chilenos de diversas disciplinas se reunirán este 23 y 24 de mayo en la Universidad de Barcelona, ciudad que concentra el mayor número de becarios con Becas Chile en el mundo.
El II Encuentro de Investigadores/as “Observando a Chile desde la Distancia” contara con la intervención de connotados científicos nacionales. El jueves 23 de mayo el Dr. Lautaro Núñez, Premio Nacional de Historia (2002) y Premio Nacional en Comunicación de la Ciencia, otorgado por CONICYT-Explora (2004), dictará la Conferencia Magistral titulada “Trasformaciones sociales del pasado: investigación, interdisciplinariedad y relaciones ciencia-sociedad”. En tanto, el viernes 24 de mayo, el reconocido filosofo y biólogo Dr. Ricardo Rozzi, Premio Nacional de Comunicación de la Ciencia (2004), dictará la Clase Magistral titulada “Hacia una Ética Biocultural Planetaria Interregional: aproximaciones, metodologías y propuestas desde el sur del mundo”.
Se contempla, además, la realización de tres mesas plenarias con conferencistas chilenos y españoles. En esta línea, el jueves 23 de mayo se realizará la Plenaria Multidisciplinariedad y colaboración interdisciplinaria para el Futuro, en la cual los doctores Xose-Pedro Rodríguez (IPHES-URV), Ignasi Labastida (CRAI UB y Presidente de Creative Commons España) y Andrés Gómez-Seguel (UAB y Universidad de Chile).
En tanto, el viernes 24 de mayo, se realizará la Plenaria Diversas perspectivas sobre la educación. Foco en la inclusión social y educativa, con la Dra. Juana Sancho Gil (Esbrina, UB), la Dra. Meritxell Obiols (GROP, UB), la Dra. Neus González (GREDICS, UAB) y la Dra. Trinidad Donoso (GREDI Dona UB). Ese mismo día, por la tarde, se realizará la plenaria Institucionalidad Científica y de Investigación en Chile, que contará con la discusión sobre política científica, formación académica e inserción laboral de investigadores chilenos en el extranjero, del Dr. Jesús Sebastián (Investigador y consultor internacional, CSIC), del Dr. Carlos Blondel, (Presidente de la Fundación Más Ciencia), del Dr. Claudio Pérez (Presidente de la Asociación Nacional de Investigadores de Postgrado-ANIP) y de la Mg. Jessica Ayala (Presidenta de la Asociación EchFrancia).
La actividad cuenta con la colaboración del Ministerio de Relaciones Exteriores del Gobierno de Chile, la Dirección de Energía, Ciencia y Tecnología e Innovación (DECYTI), el Consulado General de Chile en Barcelona, la Embajada de Chile en España, la Universidad de Barcelona (UB), la Universidad Politécnica de Cataluña (UPC), el Equipo de Desarrollo Organizacional de la Universidad Autónoma de Barcelona (EDO, UAB), el Instituto Catalán de Paleoecología Humana y Evolución Social (IPHES), la Universidad Academia de Humanismo Cristiano (UAHC), el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB), Chile Global, la Fundación Chile-España y Seda College, entre otras instituciones.
Actualmente, se encuentra abierto el periodo de inscripción para asistentes. Para más detalles sobre el proceso, ver web oficial del encuentro:
http://encuentrobcn2013.wordpress.com/inscripcion/
o solicitar antecedentes en el email oficial encuentrobcn2013@gmail.com
El universo desconocido que ALMA observará desde Chile
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| Fuente: ALMA. |
En esta ocasión, conversaremos con el Dr. Neil Nagar, académico del Departamento de Astronomía de la Universidad de Concepción, quien junto al Dr. Néstor Cabrera, postdoctorado del Laboratorio de Radioastronomía UdeC, presentarán diversos aspectos del instrumento astronómico más complejo jamás construido.
El observatorio astronómico más poderoso del mundo, el Atacama Large Millimeter/ submillimeter Array, más conocido como ALMA, es un conjunto de 66 antenas interconectadas que funcionan como un sólo telescopio gigante, instalado a 5.000 metros de altura en el llano de Chajnantor, en el norte de Chile.
La ciencia detrás de ALMA es fascinante, estudiará las primera estrellas y galaxias que se formaron hace miles de millones de años, el universo que conocemos mucho más en detalle, y la química detrás de estos fenómenos. Miles de astrónomos alrededor del mundo usarán esta herramienta tecnológica para observar cosas nunca antes vistas en el universo con esta perspectiva. ¿Cuál es la importancia de tener a ALMA en Chile?, ¿cómo llegarán los resultados de lo que ocurra ahí a la comunidad nacional?. Sobre su funcionamiento, operaciones, y las implicancias de sus observaciones para la humanidad, conversaremos en este nuevo café científico.
Elecciones de la Federación Mundial de Periodistas Científicos (WFSJ)
Achipec votará según preferencias de sus socios
Hasta el 8 de mayo hay plazo para participar en la primera ronda de elecciones de la WFSJ, que tienen por objeto el recambio de dos miembros de su Consejo Directivo.
Los representantes de cada institución parte, deberán votar dos posiciones por separado, ya que una de ellas la ocupa exclusivamente un residente canadiense, y a la otra opta un candidato del resto del Mundo.
Nuestro delegado, el presidente de la Asociación, Raimundo Roberts, tendrá derecho a un voto para elegir entre los postulantes canadienses, y a dos más para optar por los integrantes de la otra lista.
Por nuestra parte, en Achipec realizaremos una consulta interna, para que cada socio manifieste sus preferencias por medio de una plataforma o formulario que se enviará cuanto antes a sus respectivos correos electrónicos.
Un centenar de escolares de Talcahuano investigarán sobre compuestos bioactivos de algas en proyecto Explora
El proyecto Explora “Bioactiva tu vida con las algas” cuenta con 120 alumnos de 7° y 8° año básico de 6 establecimientos municipalizados de Talcahuano, quienes aprenderán técnicas de biotecnología para obtener compuestos bioactivos de algas de la Región del Biobío.
La iniciativa, tendrá su lanzamiento este viernes 03 de mayo las 12:00 horas en el Liceo Anita Serrano Sepúlveda E-486 del puerto.
FUENTE: www.centrobiotecnologia.cl
Las algas serán el principal insumo científico de un centenar de escolares de Talcahuano, quienes este año participarán del proyecto Explora de Valoración y Divulgación de la Ciencia “Bioactiva tu vida con las algas”, iniciativa del Grupo Interdisciplinario en Biotecnología Marina (GIBMAR), del Centro de Biotecnología de la Universidad de Concepción.
Los 120 alumnos de 7° a 8° año básico aprenderán sobre las técnicas para la obtención de compuestos bioactivos desde macro y microalgas presentes en la Región del Biobío, con aplicaciones farmacéuticas, cosmocéuticas y en alimentos funcionales.

“Esperamos que los alumnos sean capaces de identificar compuestos bioactivos algales y su utilización, aplicar el método científico, trabajar en un laboratorio y participar en un concurso interno de biotecnología aplicada”, comenta el Dr. Cristian Agurto, subdirector del proyecto y líder del GIBMAR.
“Hay que destacar – agrega Agurto-, las experiencias adquiridas durante los dos proyectos de ‘Biotecnología en Algas’que ejecutamos en años anteriores, que sólo confirmaron el tremendo rol social que juegan proyectos de esta naturaleza y la trascendencia que tienen en la vida de los estudiantes. Para ellos es algo más que un acercamiento a la vida universitaria o la ciencia, es un despertar para la curiosidad y su espíritu de superación.”
El proyecto incluye charlas interactivas, salidas a terreno, visitas a laboratorios de I+D+i (Investigación+Desarrollo+Innovación), y trabajos prácticos de investigación escolar que serán presentados durante la Semana de la Ciencia en octubre.
El lanzamiento del proyecto se realizará el viernes 03 de mayo las 12:00 horas en el Liceo Anita Serrano Sepúlveda E-486, ubicado en David Fuentes #81, Talcahuano.
Biología sintética, ¿ingeniería de la vida para la conservación de especies?, por Fernando Mejías Baeza
La ingeniería de organismos con características específicas, pero que no están presentes en el medio de forma natural, si bien entusiasma a parte de la comunidad científica, mantiene a otros preocupados sobre sus posibles consecuencias, en particular en el medio ambiente.
En una reciente conferencia realizada en Cambridge, científicos de varios países, marcaron un hito. Se reunieron por primera vez para considerar el aporte que la biología sintética podría tener a los objetivos de conservación de especies en peligro a nivel global.
El encuentro, organizado por la Wildlife Conservation Society, contó con la participación de la Dra. Sofía Valenzuela del CB-UdeC, con quien conversamos sobre el futuro de la ingeniería de la vida, a 60 años del descubrimiento del ADN.
Publicado originalmente en:
http://www.centrobiotecnologia.cl
La publicación sobre la estructura de la doble hélice del ADN en 1953, con todos los avances y tecnologías que han surgido gracias a este hallazgo, lo sitúan como uno de los hitos científicos más importantes de la historia, a la par con el heliocentrismo de Copérnico, la gravedad de Newton, la selección natural de Darwin y la relatividad de Einstein, entre otros.
El trabajo de James Watson, Francis Crick y Maurice Wilkins, con gran ayuda de Rosalind Franklin -quien tomó la fotografía de la doble hélice, pero que no le dieron el Nobel-, significó una marca imborrable e imperecedera tanto para la biología en general y nuestro entendimiento de los procesos de la vida, como para algunas de las disciplinas que han surgido de este hallazgo, entre ellas, recientemente, la biología sintética.
Esta disciplina, entre otras técnicas utiliza el ADN sintetizado, además de procesos automatizados y estandarizados, que se orientan a suplir necesidades humanas mediante la creación de organismos con nuevas o mejoradas características. La biología sintética se basa en el uso de técnicas de ingeniería aplicadas a procesos biológicos, digamos, una aproximación a la biología como si estas pequeñas redes y circuitos bioquímicos fueran parte de un computador, que eventualmente se podría configurar de casi cualquier manera.
Según sendos artículos en las principales revistas científicas del mundo, las posibilidades a desarrollar son múltiples. Imaginen contar con la tecnología para crear microorganismos que no existen, pero que puedan cumplir casi cualquier función asignada mediante la transferencia de genes específicos o la configuración de las ‘instrucciones’ de la vida. Utilizada correctamente, una tecnología que podría solucionar varios de problemas que aquejan a la humanidad actualmente.
Pero no todo es tan auspicioso. Como otros avances científicos, también conlleva riesgos y desafíos que recién están siendo abordados y para los cuales ni siquiera existe legislación o directrices claras al respecto.
¿Será la manipulación genética capaz de hacer que especies se adapten al cambio climático? ¿Podrían los científicos cambiar la biología de un organismo para hacerlo más productivo o que pueda crecer en nuevos entornos? ¿Se podrán fabricar elementos de la vida natural en un laboratorio? ¿Será esta ciencia capaz de recuperar especies extinguidas?
A propósito de la conmemoración de los 60 años de la publicación sobre la estructura del ADN, su impacto hasta el día de hoy en la sociedad y el futuro de la biología sintética, conversamos con la Dra. Sofía Valenzuela, investigadora del Centro de Biotecnología CB-UdeC y académica de la Facultad de Ciencias Forestales de la UdeC.
¿Qué sabemos hoy sobre la estructura y funcionamiento del ADN?
Sabemos mucho, pero no demasiado. Si bien la estructura fue un gran aporte, imaginarse cómo era esta doble hebra de ADN y sus bases, fue la primera etapa. Una segunda etapa fue identificar genes, ver cómo funcionaban, cómo se duplicaba el ADN y cómo eran estos mecanismos. Hoy conocemos muchos genomas y podemos secuenciar prácticamente todo y a muy bajo precio, es decir, manejamos mucha información, pero persisten incógnitas. El año 2.000 se generó un borrador muy completo del genoma humano, sin embargo de esos 30.000 genes supuestamente iban a salir curas para muchas enfermedades y hoy, 13 años después, seguimos sin saber un montón de cosas sobre del ADN y su función. Por ejemplo, el llamado “ADN basura”, que sabemos que de basura no tiene nada, pues han sido descritas como regiones reguladoras que tienen una función bastante importante al permitir la comunicación entre genes y que cada gen sepa cuándo expresarse o no. Hemos avanzado bastante, pero estamos muy lejos de entender qué es y para qué sirve toda esa información que tenemos.
¿Qué rol ha jugado el ADN recombinante en la biología moderna desde su desarrollo?
El ADNr nació con tremendas expectativas, podíamos sintetizar ADN y crear microorganismos nuevos. Grandes avances se han logrado en el ámbito de la farmacéutica y sus productos derivados se utilizan a diario alrededor del mundo para combatir diversas enfermedades. Con esta tecnología se pueden hacer varias cosas entretenidas, como plantas transgénicas, animales transgénicos y si quisiéramos hasta humanos transgénicos con la idea de mejorar algunas características. Pero todo esto generó incógnitas y también opositores, mucha gente que se opone a “ser dioses” y tomar material genético de un lado e insertarlo en otro de forma artificial. Aún así, esta tecnología ha permitido grandes avances en biología molecular, como definir e identificar la función específica de ciertos genes o una región del genoma en el laboratorio, aportes a la farmacéutica, agricultura, descontaminación, entre otros.
¿Podemos ver estos avances en el día a día?
En la farmacéutica, en biorremediación para limpiar suelos y aguas contaminadas, microorganismos que se utilizan para procesos industriales de fermentación, en la agricultura con plantas transgénicas y también con animales que producen cierto tipo de fármacos.
Hay múltiples beneficios documentados del uso de estas tecnologías, pero ¿se han cumplido las expectativas iniciales?
Al igual que toda tecnología nueva siempre se sueña con hacer grandes cosas, con las múltiples posibilidades que ofrecen, sobre todo cuando el hombre ve que pueden mejorar su calidad de vida, en especial en salud. Sin embargo, al ir aterrizando en productos reales es poco lo que se puede hacer y no porque las tecnologías no están, sino porque hay problemas de percepción pública por un lado, trabas legislativas, también aparecen dilemas éticos –hasta qué punto es ético desarrollar ciertas tecnologías- y también económicos. Si piensas en ADNr, los grandes detractores que tienen son en gran parte por cuestiones económicas y no tanto científicas. Si escuchas sus argumentos, en el fondo el problema es que estas tecnologías están en manos de pocas empresas, las que eventualmente pueden llegar a ser dueñas de las principales semillas que alimentarán al mudo en el futuro. También se generan altas expectativas muy cercanas a la ciencia ficción, la gente cree que se puede hacer de todo y la verdad es que no somos tan locos para hacer cualquier cosa que se nos ocurra, hay cuestiones fundamentales que considerar, relativas a la bioseguridad, tanto para evitar consecuencias al medio ambiente como al ser humano, si es éticamente correcto, si es viable económicamente y así.
¿Cómo entiendes la biología sintética?
La biología sintética es un concepto un poco más moderno del ADN recombinante. Con el avance de las tecnologías y la capacidad de poder sintetizar un genoma simple, aparece este concepto. Hoy podemos decir que tomamos el genoma, lo sintetizamos en laboratorio y con eso podemos generar o re-crear nuevos organismos que no están presentes, ese es uno de los grandes logros de la biología sintética.
Es una disciplina que nace de un avance tecnológico específico entonces…
Claro, se van poniendo de moda algunos términos y lo vemos incluso con la nanotecnología. Si antiguamente lo llamábamos enzimología o metabolismo, hoy la conocemos como nanotecnología. Como hoy en día es mucho más el ADN in vitro que manejamos en el laboratorio, pasó a llamarse biología sintética. La idea es tomar una vía metabólica completa por ejemplo y llevarla a un microorganismo que pueda sintetizar un producto X.
Las posibilidades parecen infinitas, ¿qué esperar del desarrollo de esta disciplina?
Tomemos al Resveratrol por ejemplo, un poderoso antioxidante. Actualmente se obtiene de distintas vías mediante extractos y cultivos celulares a gran escala. Pero qué pasaría si tomas todas las enzimas y la síntesis para producir resveratrol y haces ingeniería genética para que una bacteria produzca la sustancia. La idea parece buena, pero acabarías con todo un mercado enfocado a extraer la sustancia de la uva y desaparecería porque sería más barato y más eficiente el método sintético, problemas como ese están comenzando a surgir y aún no hay claridad sobre lo que ocurrirá.
Es mucho poder, ¿quiénes serán los dueños de esa tecnología?
Hoy día Estados Unidos principalmente y países de Europa. Tienen menos tierra y a diferencia de nosotros que aún tenemos territorio para desarrollar nuevos productos y darles valor agregado –aunque estemos bastante atrasados al respecto-, ellos se han enfocado en crear productos a gran escala, pero en menor superficie. Ahí surgen nuevos dilemas éticos, ya que podría ser mucho más barato producir componentes de interés allá en vez de plantarlos en África o en Latinoamérica y es una discusión que ya está surgiendo. Además, hay temas pendientes, estamos recién comenzando en esto y no hay legislación al respecto ni nada para definir límites.
¿Quién pone los límites?
Actualmente nadie. Tenemos directrices en bioseguridad por ejemplo, eso está, hay protocolos para evitar que microorganismos escapen o que si lo hacen provoquen daño. También se hace una valoración socioeconómica para el país que va a generar un nuevo producto. En todo caso el marco debiera ser global, y hasta ahora no tenemos ningún organismo que se encargue, pero es necesario hacerlo para controlar los posibles riesgos.
Hoy se habla de una sexta extinción de la biodiversidad en el contexto del Antropoceno. Hace poco se reunieron en Inglaterra, en un encuentro inusual entre dos comunidades científicas aparentemente distantes, biólogos moleculares y conservacionistas, ¿en qué puede aportar la biología sintética a a la pérdida de biodiversidad?
En esa reunión, la idea principal era poder, con ayuda de la biología sintética, evitar la extinción de nuevas especies. Hoy se habla del concepto de ‘de-extinción’. Hay un caso notable con el American chestnut, un árbol sagrado para algunas culturas indígenas norteamericanas. Esta especie prácticamente desapareció por el ataque de un hongo y quedaron muy pocos individuos vivos. Había que hacer algo. Comenzaron los estudios y se encontraron individuos de una variedad resistente al hongo, se crearon híbridos y todo lo que implica un programa de mejoramiento genético. Aún así, seguían siendo susceptibles, es muy difícil transferir los genes, por ende se secuenciaron genomas y se logró identificar los genes específicos hasta que se logró obtener un árbol transgénico resistente al patógeno. Hoy en día, a pesar de la mala percepción pública de estas tecnologías en general, hay a la fecha unos 500 individuos plantados en la zona de Nueva York, se recuperó y la percepción de la comunidad ha resultado positiva.
Pero esa mala percepción tiene que ver en parte por perseguir sólo objetivos económicos para unas pocas empresas
Claro, pero en este caso fue para recuperar una especie. Imagina si el canelo comienza a desaparecer y tenemos la posibilidad de recuperarlo tras insertar genes de resistencia, desde ese punto de vista se hace aceptable por ser la única forma de salvar una especie, es un ejemplo simple y fue la punta de lanza para pensar que la transgenia podía ayudar en esta problemática.
¿Hacia dónde va la discusión hoy?
En Estados Unidos hay un grupo que ya comenzó a trabajar en la recuperación, mediante biología sintética, de una paloma que desapareció a principios de siglo XX. Están secuenciando ADN, pero es complejo obtenerlo. Hay una serie de discusiones sobre la variabilidad genética de esa especie, y por lo menos hay individuos en museos desde donde se puede obtener ADN, pero no la puedes asegurar –la variabilidad- cuando tienes un solo individuo de donde obtener un genoma. Sería un primer hito de la biología sintética propiamente tal, pero la pregunta que surge es para qué.
Eso mismo, ¿para qué?
No hay respuesta clara aún. Ellos lo quisieron hacer porque era un símbolo de su país que desapareció y recuperarlo tenía un valor sociocultural importante. Pero desde otro punto de vista, si esa especie desapareció quizás no tendría sentido traerla de vuelta, sino más bien proteger lo que ya existe y evitar que se pierdan más especies. Si este proyecto resulta, podríamos tener miles de proyectos detrás que intentarán hacer lo mismo con otras.
De todas formas la pérdida de especies tiene múltiples causas, cambio de uso de suelo, contaminación, cambio climático, avance de ciudades, pero la mayoría son antrópicos, y las soluciones a un problema global están viniendo únicamente de la ciencia, ¿cómo está la comunicación con otros actores sociales involucrados?
Hay una brecha entre lo que entendemos desde la comunidad científica como biología sintética, y lo que entiende y quiere la sociedad de la biología sintética. Se crea un concepto de ciencia ficción al respecto, donde aparecen incluso algunos que postulan revivir a los dinosaurios. Obviamente que ese no será el objetivo, estos proyectos requieren cientos de millones de dólares de financiamiento y tiene que haber alguien que esté dispuesto a pagarlo, y estas ficciones sólo aumentan esta brecha entre los verdaderos alcances de la disciplina y las expectativas generales. Esta etapa es de afinación de métodos, hay errores que mejorar y mucho que aprender, pero el costo es alto y si no hay objetivos claros, no se justifica.
¿Qué está haciendo la comunidad científica para reducir esa brecha?
La idea de la reunión en Cambrigde era juntar la comunidad de biólogos moleculares con los conservacionistas, unas 60 personas. Las principales preocupaciones de los conservacionistas eran más bien desde el punto de bioseguridad, algunos piensan que lo que uno hace no es suficiente para evitar riesgos que podría tener la aplicación de la biología sintética. La primera conversación estuvo en torno a este tema y la conclusión es que se necesita mayor regulación para contener los riesgos posibles de estas aplicaciones.
Fue interesante porque se pareció mucho a la reunión que se llevó a cabo en los años 1970 cuando se descubrió el ADNr, varios investigadores se juntaron para ver los alcances de la tecnología y hasta dónde se podía llegar, y así nació la bioseguridad, por autorregulación y en forma preventiva. Ahora hablamos de organismos que serán modificados a mayor escala, con mayor número de genes, y en teoría habría mayor impacto, y hay que estudiar las posibles consecuencias, los dilemas éticos y por sobre todo la finalidad de llevar a cabo un determinado estudio. Si vamos a re-introducir a una especie extinta no lo hará en su medio original, podría generar cambios en el ecosistema, para algunos, innecesario.
Y qué piensas, ¿vale la pena traerlos de vuelta?
Personalmente no. No le veo finalidad práctica, no le veo utilidad. Es más bien algo sentimental o casi de culpa al respecto, pero estando del lado de la biología sintética creo que hay que tener resguardos con decir que podemos traer especies sin cuantificar los posibles efectos. Es preferible ser preventivos, y me gustaría que se invierta más en evitar que se extingan especies de la lista roja, con ayuda de la biología sintética, a traer otros del pasado.










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